sábado, 21 de agosto de 2010

VIDAS MUSICALES PARALELAS

Dos eminentes directores de orquesta, uno austríaco y otro italiano, de distintas generaciones, pese a sus méritos relevantes, fueron opacados sin embargo por una constelación de colegas.

Me refiero a Erich Kleiber (1890-1956) y a Carlo María Giulini (1914-2005)

El primero brilló en el firmamento musical en la primera mitad del siglo XX junto con Arturo Toscanini, Wilhelm Furtwängler, Bruno Walter, Otto Klemperer, una famosa foto los muestra juntos a los cinco.

El segundo, luego de la segunda guerra mundial, actuó junto con eminentes colegas de la talla de Herbert Von Karajan, Georg Solti, Leonard Bernstein y Karl Böhm.

Ambos condujeron casas de ópera: Kleiber la Berlín Staatsoper y Giulini el teatro alla Scala -por recomendación de Toscanini-

Ninguno estuvo al frente de una gran orquesta -Giulini condujo la Filarmónica de Los Angeles entre 1978 y 1984 pero esa orquesta no integraba entonces el selecto club de las grandes orquestas norteamericanas (Boston, Cleveland, Chicago, Filadelfia y Nueva York)

Los dos se destacaron como grandes intérpretes de Mozart:

Mi catálogo señala al tope de la lista por emblemáticas las versiones de las sinfonías 39 y 40 por Kleiber conduciendo las orquestas de la radio de Colonia y la London Philarmonic, respectivamente.

A su vez ocurre lo mismo con la versión de Don Giovanni por Giulini al frente de la orquesta Philarmonia.

Y ambos comparten el primer lugar por sus versiones de Las bodas de Fígaro con Kleiber dirigiendo a la Filarmónica de Viena y Giulini conduciendo a la Philarmonia.

Por último, oomo ocurrió con tantos otros artistas, la segunda guerra mundial afectó sus carreras, más en el caso de Giulini que en el de Kleiber, ya que mientras el primero, antifascista, fue movilizado al frente yugoslavo, de donde desertó permaneciendo escondido durante el conflicto, el segundo accedió a la dirección musical del teatro Colón de Buenos Aires desde 1937 a 1946, donde se radicó luego de salir de Alemania enfrentado con el nazismo debido a la prohibición de estrenar la ópera Lulu de Alban Berg.

Si bien los nombres de Toscanini y Von Karajan tal vez fueron más conocidos por el gran público de la primera y segunda mitad del siglo pasado, el legado musical de Kleiber y Giulini, del que existen numerosas versiones discográficas para deleite de los melómanos, deja en claro, por su calidad, lo injusto de esa situación.-

2 comentarios:

LEITER dijo...

"Si bien los nombres de Toscanini y Von Karajan tal vez fueron más conocidos por el gran público de la primera y segunda mitad del siglo pasado, el legado musical de Kleiber y Giulini, del que existen numerosas versiones discográficas para deleite de los melómanos, deja en claro, por su calidad, lo injusto de esa situación"

Bueno, Hugo, pero eso es injusto para quien realmente así lo pretenda. Para mí, Erich Kleiber y Giulini están artísticamente a años-luz de Karajan y Toscanini.

Yo "paso" -- me desentiendo en jerga madrileña -- de modas musicales y por ende artísticas. Me baso en lo que escucho y no atiendo a nombres. Quien quiera regalar un disco de Karajan para celebrar la Navidad y quedar como un caballero es muy libre de hacerlo. Pero yo prefiero que me regalen uno de Giulini, claro.

Buenísimo el post.

Un abrazo

hugo dijo...

me alegra que te haya gustado el post leiter.

debo decir que lo inspiró el tuyo sobre kleiber y tu pregunta sobre el en una de tus respuestas a los comentarios...